FLoC, la alternativa de Google a las cookies

Las claves de FloC, la alternativa de Google a las cookies

¡Hola FloC, adiós cookies! Google se deshace definitivamente de las cookies de terceros. Si todo va según lo previsto, las futuras actualizaciones del navegador web más popular del mundo reescribirán las reglas de la publicidad online y harán mucho más difícil el seguimiento de la actividad web de miles de millones de personas. Todos los que recogen cualquier tipo de datos en su sitio web deben ser conscientes de las consecuencias de esta nueva política.

¿Qué hay que tener en cuenta? ¿Qué nuevas responsabilidades, en materia de gestión de datos, tengo como gestor? ¿Cómo debo adaptar mi sitio web a esta nueva política? Sigue leyendo porque en este artículo te lo contamos todo.

FloC (Federated Learning of Cohorts) es un nuevo mecanismo de seguimiento de Google que tiene como objetivo recopilar datos sobre las actividades de navegación de los usuarios, pero garantizando su derecho a la privacidad. La empresa considera que esto es una alternativa a las cookies, ya que pueden ser diseñadas para el microsegmento y realizar un seguimiento de cada usuario de manera individual.

La nueva política de cookies de Google podría poner fin al funcionamiento de algunos sitios web. Por eso es importante saber qué información se podrá recoger y cuál no a partir de ahora. Con FloC, por ejemplo, sería posible servir anuncios específicos basados en intereses, datos demográficos o historial de navegación, sin tener que revelar la identidad de las personas. El problema es que se trata de una tecnología que pertenece a Google y no necesariamente para terceros.

FloC, la alternativa de Google a las cookies sufre un rechazo generalizado: WordPress también anuncia su bloqueo. Clic para tuitear

La influencia de la política de cookies de Google sobre tu negocio

Las cookies son archivos que proporcionan a los sitios web datos de como eres como usuario. No sólo proporcionan a los sitios web información sobre quién está utilizando el sitio, sino que también recuerdan los datos de la última sesión de un usuario. Se almacenan localmente en tu navegador y cuando visitas un sitio a través de ese navegador, el sitio lee lo que se llama el par nombre-valor que la cookie almacena para ver tu historial en el sitio.

Las cookies sirven para varios propósitos en Internet. Algunos de estos propósitos son para facilitar el uso y la comodidad. Otros propósitos plantean cuestiones de privacidad del usuario. Las cookies se utilizan para recordar las contraseñas, de modo que no tengas que iniciar sesión de cada vez, y las preferencias, de modo que veas más contenidos interesantes. También sirven para personalizar tu experiencia publicitaria, para que veas anuncios más relevantes según tus intereses.

Las cookies de seguimiento son las que resultan problemáticas para algunos. Estas cookies mantienen un registro detallado de los productos y de las páginas que has visitado. Pueden ser útiles para identificar cosas como productos relacionados que podrían gustarte.

Los problemas que muchos tienen vienen con las cookies de seguimiento de terceros. Se trata de cookies que son almacenadas por otros sitios que se anuncian en la página. Esto significa que si hay cinco anuncios en una página web, puedes estar almacenando cinco cookies de sitios que nunca has visitado. Esto permite a estos sitios de terceros rastrear tu navegación y crear un perfil de usuario basado en tus hábitos, incluso si nunca haces ‘clic’ en sus anuncios.

Estrategias cruciales sobre cómo gestionar las cookies de terceros

Los cambios que ha supuesto la implantación de la nueva política de cookies por parte de Google Chrome 80, han sido mínimos. Sin embargo, implica algunos cambios fundamentales como la gestión de los datos de terceros.

¿Qué cambios implican las cookies de terceros?

Se supone que tú, como usuario que visitas un sitio web, al aceptar la política de cookies, es probable que estés ofreciendo acceso a tus datos de navegación a otros sitios web que no has visitado. Si quieres evitarlo necesitarás una extensión para proteger de forma casi automática tu privacidad y tus datos cada vez que cierras Chrome.

Mientras que otros navegadores, como Firefox, incluyen, dentro de su política de cookies, el bloqueo de terceros para obtener tus datos, Google permite este acceso. No obstante, establece una serie de límites en cuanto al tipo de datos que pueden obtener los terceros.

Asimismo, establece unas pautas sobre los métodos que deben seguir los desarrolladores: para permitir el acceso de las cookies a terceros, éstas deben ser etiquetadas como «cookies cross-site».

¿Qué busca Google con esta actualización?

La nueva política de cookies persigue aumentar el nivel de transparencia. Google quiere informar a los usuarios sobre qué tipo de información se recoge y quién la utiliza (en general o de terceros). Además, exige conexiones seguras o HTTPS, aquellas que ofrecen garantías de seguridad a la hora de navegar en una web.

Todo ello alineado con las tendencias relacionadas con la protección de datos y el RGPD. Además de incluir todos los compromisos europeos en materia de tratamiento de datos.

Chrome tiene alrededor de 2/3 de la cuota de mercado de los navegadores y si se añade Safari y Firefox, que también han dejado de utilizar cookies de terceros, son ya el 85% de los navegadores del mundo los que ya no permiten estas… Clic para tuitear

¿Cómo funcionará exactamente FLoC: el nuevo algoritmo publicitario?

El plan de Google consiste en orientar los anuncios en función de los intereses generales de las personas mediante un sistema de IA denominado Aprendizaje Federado de Cohortes (FLoC). El sistema de aprendizaje automático toma tu historial web, entre otras cosas, y te coloca en un grupo determinado en función de tus intereses. Google aún no ha definido cuáles serán estos grupos, pero incluirán a miles de personas con intereses similares. Los anunciantes podrán entonces poner anuncios delante de la gente en función del grupo en el que se encuentren. Si la IA de Google descubre que te gustan mucho las zapatillas, por ejemplo, te incluirá en un grupo con otros aficionados a las mismas.

Todo funciona de forma similar a como el algoritmo de Netflix calcula lo que te puede gustar ver. En esencia, tu historial de visionado es similar, pero no idéntico, al de muchos otros. Si a la persona A y a la persona B les gustan las mismas cuatro películas de terror, por ejemplo, lo más probable es que a la persona A le guste una quinta película de terror que la persona B acaba de ver. Ahora bien, amplía esta función a miles de millones de personas.

A diferencia de lo que ocurre con las cookies de terceros, todos los datos utilizados para determinar el grupo en el que te encuentras serán procesados en Chrome. Las cookies de terceros, por el contrario, se esparcen como confeti. Chetna Bindra de Google afirma que, a pesar de este cambio fundamental en la forma de almacenar y procesar los datos, el sistema es un 95% tan eficaz para orientar los anuncios como las cookies de terceros. Sin embargo, son muchísimas las críticas emitidas por algunos de los líderes en temas de privacidad de usuarios. Si quieres bloquear todo lo relacionado con la publicidad online, con un consumo mínimo de procesador y memoria, instala esta extensión en tu navegador.

¿Qué impacto tendrá FLoC en la política de cookies de Google?

Los cambios en la política de cookies de Google tendrán un amplio impacto en casi todos los usuarios de Internet. Afectará a los anunciantes que se ganan la vida a través de los anuncios de los sitios web, a todos nosotros como usuarios, e incluso al propio Google. A continuación te explicamos cómo estos cambios pueden afectar a cada uno de los siguientes grupos.

Anunciantes y Marketeros

La mayoría de la gente cree que el grupo que sale peor parado con este cambio son los anunciantes, los vendedores, las agencias de publicidad online y cualquier otra persona involucrada en este nicho de negocio. Las cookies de terceros son una forma increíblemente precisa de hacer llegar su publicidad al público objetivo exacto que desea.

Como ya hemos dicho anteriormente, el algoritmo de FLoC es similar al de Netflix. Los anunciantes podrán llegar a su público objetivo hasta cierto punto, ya que otros en el mismo grupo pueden no estar tan interesados en lo que estén vendiendo. Además, Google aún no ha anunciado cuáles son los grupos. Cuando lo hagan, es posible que los productos de los anunciantes no encajen perfectamente en una u otra categoría, lo que reducirá la precisión.

Hasta ahora las cookies de terceros podían ser fácilmente recogidas, procesadas y mediadas por casi cualquier persona en Internet. Hoy en día hay empresas que se dedican a ello. Ahora que Google asumirá todo esto internamente, puede significar el fin de muchas de estas empresas.

Usuario final

La reacción inicial a este anuncio de Google por parte de los observadores de la privacidad en Internet fue anunciada como una gran victoria para la privacidad individual. El experto en libertades civiles en el ámbito de la tecnología, Bennet Cyphers, declaró recientemente a la revista Wired que las cookies de terceros «fueron durante un tiempo la tecnología más invasiva para la privacidad en el mundo».

Esta nueva política dará a mucha menos gente mucho menos acceso al historial del navegador de los usuarios que antes. Independientemente de los demás argumentos en contra del cambio, se trata de una gran victoria para la privacidad de los usuarios. Dicho esto, los cambios en la política también plantean otras cuestiones, especialmente en relación con el algoritmo FLoC.

A algunas personas les preocupa que el algoritmo FLoC pueda conducir a la discriminación. Siempre que se agrupa a la gente, existe la posibilidad de que ciertos grupos sean tratados de forma diferente. ¿Se mostrarán algunos anuncios a más hombres que a mujeres? ¿Se agrupará a la gente (intencionadamente o no) por raza, religión u orientación sexual y se aumentarán o limitarán sus anuncios en función de ello? Estas son las principales dudas que Google tendrá que responder a medida que la nueva política vaya tomando forma.

Google

Google ya tiene una cuota de más del 30% de los anuncios online en 2021. Esto sólo debería servir para aumentar este porcentaje en los próximos años. Los anunciantes están ahora casi obligados a comprar anuncios a través de Google si quieren que los anuncios orientados aparezcan en más del 60% de los navegadores que representa Chrome. Esto sin duda será bueno para el considerable bolsillo de Google a corto plazo, pero puede acarrear problemas a largo plazo.

El Departamento de Justicia de EE.UU. está llevando a cabo un caso antimonopolio contra el gigante tecnológico. Por lo que consolidar la mayoría de los ingresos por publicidad online en sus propias arcas, podría resultar problemático cuando el caso llegue finalmente a juicio a lo largo de 2023. Para entonces, la política habrá estado en vigor durante al menos un año. Esto puede resultar tan o más monopolístico que cualquier otra cosa que haya hecho el conglomerado.

Otros proveedores/plataformas

Es difícil prever cómo la decisión de Google sobre las cookies de terceros afectará a otros proveedores y plataformas. Por un lado, podría dar cobertura a otras plataformas para prohibir también las cookies de terceros, pero como los dos siguientes navegadores más importantes ya lo han hecho, puede que esto no suponga una gran diferencia. Por otro lado, puede ser un impulso para otros navegadores que todavía permiten las cookies de terceros. Estas plataformas pueden atraer a los anunciantes a los que les gusta el sistema antiguo y no quieren tratar con Google.

Cada año se producen más de 60.000 millones de visitas a Google y una persona media utiliza Google entre 3 y 4 veces al día. Clic para tuitear

¿Habrá consecuencias no deseadas para el usuario final?

Los críticos y los reguladores sostienen que la medida corre el riesgo de dejar fuera del negocio a las pequeñas empresas de publicidad. Esto podría perjudicar a los sitios web que dependen de los anuncios para ganar dinero. Para la mayoría de la gente, el cambio será invisible pero, entre bastidores, Google planea poner a Chrome en control de parte del proceso publicitario. Para ello, planea utilizar el aprendizaje automático basado en el navegador para registrar el historial de navegación y agrupar a las personas con intereses similares.

La EFF piensa que es una idea horrible porque Google utiliza a sus usuarios sin que ellos lo sepan. Por otro lado creen que será más fácil obtener un seguimiento individual a través de FLoC de lo que Google nos dice. También explican que a partir del análisis de patrones de comportamiento en la navegación se puede llegar a microsegmentar hasta que se llevan a cabo individualmente.

Ya sea por los problemas de privacidad mencionados anteriormente o por una experiencia online menos personalizada y cómoda, nadie sabe realmente cómo funcionará este experimento para los usuarios. Lo único que sabemos es que la experiencia se volverá muy homogénea para el enorme grupo de usuarios de Chrome y eso no suele ser algo bueno. Por lo que cada vez es mayor el rechazo generalizado al FloC de Google. El último en subirse a este carro, WordPress, el CMS más utilizado del mundo, ha anunciado que lo bloqueará porque es una amenaza para la seguridad.

Infografía: Flujo de FLoC, la propuesta de Google al nuevo mundo sin cookies

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