Hoy en día vivimos conectados a Internet. Lo hemos incorporado a nuestra vida de tal manera que es casi imposible hacer cualquier cosa sin conectarnos a la red. Cada vez es más difícil ver a las personas desconectadas de sus teléfonos móviles. Por eso, para que un negocio sea rentable, no basta con estar presente en Internet, necesita ser visible. Y para ello es necesario que tengas una estrategia de Marketing Digital, que sirva para atraer potenciales clientes a tu página web, donde poder fidelizarlos.

A la hora de buscar productos o servicios recurrimos a Internet, ya sea para buscar los mejores precios (cuando ya sabemos lo que queremos), para buscar informaciones sobre determinado producto o servicio (cuando todavía estamos estudiando la posibilidad de compra) o incluso para descubrir más sobre un problema que tenemos (cuando no sabemos cuál es la solución que podría ayudarnos).

A todo eso lo llamamos Marketing Digital: un conjunto de informaciones y acciones hechas en diversos medios digitales con el objetivo de promocionar y comercializar productos y/o servicios a consumidores y empresas. Conocer qué es, sus principales canales y sus ventajas son las que te ayudarán a diseñar las mejores estrategias o a confiar en una agencia para que lleve todas las acciones relacionadas con el medio online.

Cómo hacer Marketing Digital

Como dijimos, el Marketing Digital, por tratarse de un asunto muy extenso, posee una enorme diversidad de disciplinas, estrategias y técnicas puntuales. Por lo tanto, existen innumerables formas de ponerlo en práctica.

a) Inbound Marketing.

El Inbound Marketing consiste en ofrecer información de valor al consumidor con el fin de atraer tráfico cualificado a tu web. Esto te ayudará a captar leads (datos de clientes potenciales). Y, gracias a técnicas como el nurturing, lead scoring o social CRM, convertirlos en tus clientes.

b) Marketing de Contenido.

El Marketing de Contenido es una técnica de marketing de creación y distribución de contenido relevante y valioso. Al igual que en el caso anterior, sirve para atraer, adquirir y llamar la atención de tu público objetivo, con el fin de impulsarlos a ser futuros clientes.

c) Email Marketing.

El Email Marketing es el envío de correos electrónicos a una base de datos o contactos, como lo pueden ser tus clientes potenciales o prospectos. Tiene el ROI (retorno de la inversión) más elevado y puede aportarte muchísimas ventas. Para ello es importante hacer un copywriting persuasivo.

d) Redes Sociales.

Las Redes Sociales son la mejor plataforma para promocionar tu negocio. Se intercambia información, datos y contenidos de diferentes formatos con tus clientes. Lo tienen todo, gran alcance, segmentación y gratuidad (aunque también puedes pagar por anunciarte y así mejorar tus resultados).

e) Optimización de Conversión.

Conversion Rate Optimization (CRO); le llamamos de esta forma a todo el esfuerzo para aumentar las tasas de conversión para determinado objetivo. Para que la mayor proporción de tus visitantes realicen las acciones que tú esperas que hagan (como por ejemplo, una compra).

f) Marketing de Búsqueda.

Search Engine Marketing (SEM); cuando hablamos de SEM normalmente nos referimos a campañas de anuncios de pago en buscadores aunque realmente, siendo puristas, el SEM se refiere a cualquier acción de Marketing dentro de los buscadores, sea de pago o no.

g) Posicionamiento Web.

Search Engine Optimization (SEO); el posicionamiento en buscadores es el proceso de mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos de los diferentes buscadores. De esta manera, la oportunidad de recibir más visitas de calidad, aumenta considerablemente.

Las ventajas del Marketing Digital

El Marketing Digital es una estrategia imprescindible para tu marca o negocio por la gran oportunidad de crecimiento, posicionamiento y ventas o captación de clientes que representa. Entre este amplio abanico de ventajas destaca por su:

a) Coste asequible.

El Marketing Digital es más accesible en términos económicos. Sobre todo si se compara con los canales de marketing tradicionales como, por ejemplo, la televisión, la radio o la prensa.

Los presupuestos de una campaña de Marketing Digital suelen ser adaptables, con lo cual están al alcance de cualquier empresa, incluso de las medianas y pequeñas. El marketing tradicional, en cambio, sobre todo cuando emplea canales masivos, supone altos costes que muy pocos pueden asumir.

b) Flexibilidad y dinamismo.

Presenta una mayor capacidad de control, optimización y corrección de las campañas debido a la recogida y posibilidad de consulta en tiempo real de los resultados obtenidos.

Esta dinámica de prueba-error y la facilidad para reorientar los procesos, otorga al Marketing Digital una flexibilidad y un dinamismo que otros métodos no poseen. Por ello, es importante que tu empresa sea capaz de adaptarse a los cambios tanto de tipo interno como externo. La idea es adoptar cuanto antes la dinámica del mercado y ejecutar las estrategias de marketing en tiempo récord. ¡Tenlo presente!

c) Segmentación personalizada.

Permite una segmentación muy específica, personalizada y precisa. En una campaña de Marketing Digital, puedes segmentar tus campañas teniendo en cuenta los datos sociodemográficos, psicológicos de los usuarios, o según su comportamiento en Internet. 

Además, el Marketing Digital te permite realizar una segmentación mucho más personalizada, por ejemplo:

* Cliente: según lo que haya hecho o no el cliente (recibir un producto, abrir un contenido, hacer clic en un email, entre otras acciones).

* Estatus: cliente, cliente potencial, cliente antiguo, proveedor, colaborador, lead, lead cualificado, seguidor, suscriptor, etc.

* Interés: los que tienen un interés en una temática, etc.

* Formulario: en función de si han rellenado o no un formulario.

* Página web: incluso si han visto una página de tu web.

d) Medición exacta de la campaña.

Cuando realizas una campaña de Marketing Digital, todo puede ser medido. Puedes saber el impacto de la estrategia, qué repercusión ha tenido, en qué sectores y hasta el retorno de la inversión (ROI).

Los resultados se obtienen en tiempo real y a través de interacciones de los usuarios, algo que no ocurre en la publicidad tradicional. La información siempre es medible y está disponible en cualquier momento. No dejaremos pasar una oportunidad como esta, ¿verdad?

¿Cómo crear un plan de Marketing Digital?

Un plan no sucederá por sí solo. Necesitas encomendar esta tarea o bien a alguien de tu empresa o bien a una agencia especializada. La persona o agencia encargada tiene que supervisar el progreso y hacer un seguimiento de los atrasos. De esta forma, tú podrás revisar el progreso, y aprender de los errores para mejorar los resultados en el futuro.

Puntos a desarrollar y a tener en cuenta en un Plan de Marketing Digital:

a) El entorno.

Tienes que estudiar a fondo el mercado y la competencia antes de iniciar la estrategia.

b) Audiencia. 

Hay que tener muy claro a quién nos dirigimos, para poder definir bien el target y crear las segmentaciones adecuadas de la audiencia de cara al buen impacto de los anuncios. Define un nicho general y otro más específico.

c) Objetivos. 

¿Qué queremos conseguir? Alinea los objetivos online con los de tu negocio. Hay que establecer unos objetivos claros, realistas y medibles. Eso sí, incluye plazos para poder cumplir los objetivos. Por ejemplo, aumentar el número de visitas en un 10 por ciento en los próximos dos meses.

d) Estrategia. 

La estrategia de Marketing Digital nos da una visión global de las acciones, pero la hemos de asentar sobre unos objetivos bien pensados. Porque de lo contrario causarán problemas. Por ejemplo, puedes establecer un objetivo para el número de nuevas consultas. Pero si ninguna de estas consultas se convierten en visitas reales, tendrás mayores costos y sin ningún beneficio.

e) Ventas. 

Debes definir los pasos para que el usuario online se convierta en cliente, teniendo en cuenta el embudo de conversión y el Customer Journey. ¡Cuanto más fácil sea de recorrer el camino, más aumentará el número de tus conversiones!

f) Fidelización. 

Conseguir un cliente nuevo es difícil, pero también conservar los que ya tienes. Haz que te sean fieles durante mucho tiempo.

g) Presupuesto. 

Proporciona un presupuesto para cada actividad de marketing. Reparte el budget entre los diferentes canales, siempre pensando dónde conseguiremos más impacto entre nuestra audiencia.

h) Tecnología. 

El entorno online ofrece muchas herramientas. Úsalas y rentabiliza tu presupuesto al máximo. Estamos entrando en la era del Tech Marketing y debemos tenerlo presente a la hora de crear nuestra estrategia de Marketing Digital.

i) KPIs. 

Define bien tus métricas o Indicadores de Resultados (KPIs). Así podrás medir cómo evolucionan las acciones y modificarlas a tiempo real si alguna variable no cumple con tus expectativas. Se trata de poder optimizar al máximo la campaña en cada momento, sin pérdidas sustanciales en el presupuesto y consiguiendo que este dé el mejor retorno, con un coste ajustado. Si se sobrepasan los costes, debes de estar preparado para hacer algo al respecto y adaptar tu plan en consecuencia.

j) Conclusiones. 

Métricas + resultados = poder extraer conclusiones. Así se puede mejorar constantemente la estrategia de marketing.

¿Cómo medir los resultados de mi plan de Marketing Digital?

Por último, una vez que hemos definido nuestro plan y lo hemos puesto en marcha, tenemos que medir los resultados. Como ya dijimos, lo bueno de una campaña de Marketing Digital es que todo puede ser medido. El Retorno de la Inversión (ROI) puede incorporar una medición de resultados tan fidedigna y relevante como la publicidad online. Es por eso que debes hacer un seguimiento tan exhaustivo del retorno de inversión como puedas. Hoy más fácil que nunca gracias a las herramientas de analítica web. 

El objetivo final de la analítica web es conocer este tipo de datos, que determinan si las acciones de Marketing Digital emprendidas están reportando beneficios. Además, sirven para construir estrategias de cara a futuras acciones y para realizar los ajustes necesarios en la página web, para asegurar un ROI favorable. 

Para calcular el ROI en términos de porcentaje es necesario restar los costes derivados de los ingresos obtenidos con una determinada campaña y multiplicar el resultado por cien. Por ejemplo, si una tienda online que vende camisetas a diez euros realiza una promoción especial para un nuevo modelo e invierte 1.000 euros en una campaña de publicidad en buscadores y, como resultado, ingresa 1.300 euros en ventas (130 conversiones registradas por el sistema de analítica web), habrá obtenido 300 euros de diferencia con un ROI del 30%. 

Realizar un seguimiento de las conversiones, evaluar y ajustar en consecuencia el rendimiento de las palabras clave de una campaña o de una determinada página web dentro del sitio son acciones vitales para maximizar el ROI. Ahora te toca pasar a la acción. ¡Ánimo!

Si tienes cualquier duda, puedes escribirnos a través del formulario de la web pinchando aquí.

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